Laboratorio de Escritura, un espacio para estimular la creatividad

“Detrás de la escena cultural”, es un espacio que pretende recorrer las diversas profesiones de la cultura que no están en el foco. Son quienes trabajan para que las manifestaciones culturales de todo tipo lleguen a buen puerto, sean difundidas y disfrutadas por todos los que estén interesados en ellas. Son entrevistas de Gabriela Pedranti.

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Leonardo Valencia (Director) y Nella Escala (Coordinación) del Laboratorio de Escritura

“El proceso de escritura no se termina una vez acabado el curso: es un inicio, es una provocación”.

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En 2008, y a pesar de los primeros vaticinios sobre la bendita crisis que nunca acaba, el escritor Leonardo Valencia y la gestora cultural Nella Escala, se lanzaron a crear el Laboratorio de escritura en Barcelona, “un espacio para estimular la creatividad”, en sus propias palabras. Y es que el Laboratorio —que descubrí hace unos años, como alumna del curso de novela— se propone cruzar distintas disciplinas para que el escritor desarrolle todo su potencial creativo desde su propia mirada, más allá de lo estrictamente filológico o académico. Un proyecto que cumple 5 años, con estreno de local nuevo hace unos meses, en pleno corazón de Gracia, uno de los barrios más emblemáticos de Barcelona.

El origen
Leonardo Valencia nos cuenta que “El Laboratorio surge en Barcelona en 2008. Es una experiencia que surge de un proyecto previo, que ya había creado en la Universidad Autónoma de Barcelona, que era un Programa de Escritura Creativa, que tenía todas las características de un programa universitario de formación continua, que tuvo una muy buena experiencia. Pero decidimos dejarlo atrás y abrir una cosa un poquito más en profundidad creativa, que era un poco explorar algo escapándonos del formato universitario. A partir de eso surgió la idea de crear el Laboratorio de Escritura, es decir un espacio con todo el rigor del conocimiento de la literatura y los estudios (y de las obras publicadas, porque todos los profesores que comenzaron formando el Laboratorio y que han continuado, tienen formación específica en literatura, en teoría de la literatura, en periodismo, en distintas áreas, y tenemos obra publicada. Somos creadores en activo)”.

Crear en libertad
“Nos interesaba potenciar un poco eso: la creación en activo, y la dinámica de creadores. Porque de alguna manera, el espacio universitario, si bien profundiza en lo teórico, deja muy al margen el lado práctico; entonces nosotros queríamos abrir ese campo de experiencia. Es decir que la persona que quisiera escribir no solo conociera los principios teóricos, narrativos o narratológicos, como se habla en lenguaje específico, sino que pudiera conocer cuál es la realidad del escritor: qué problemas debe enfrentar desde los miedos a la página en blanco, desde cuántas veces debe corregir un texto, hasta ese aspecto que es el hecho de dar a conocer su obra: ¿cómo poder asumir su relación con el tema editorial? Porque no es cuestión de publicar o no un libro, es cuestión de cuál es la actitud del escritor ante el medio editorial. Entonces, hay toda una serie de campos interesantes ahí y nos parecía interesante que en el Laboratorio se pudiera trabajar con una dinámica muy creativa”.

Otras narrativas
“Además —y esa es una de las nociones de Laboratorio— queríamos abrir el sesgo; no solamente especializarnos en literatura, sino poder tocar transversalmente otras áreas que tienen en sí mismas narrativas. Otras disciplinas artísticas, como la fotografía, la ilustración… Cómo generar un puente en que la cosa no quede clasificada: que no fuese por una parte ilustración, por otra parte cuento, por otra parte fotografía, por otra parte novela, sino poder mezclarlas. A partir de eso surgieron cursos que son como modelos: el curso de cuento ilustrado, el curso de fotografía narrativa… Un poco ir explorando este campo. Y en ese sentido, seguir explorando más cosas. Tenemos muchos proyectos en mente, que un poco la crisis ha ido frenando, pero que ya irán saliendo; por ejemplo, tratar de vincular con temas de investigación con ciencias, con artes plásticas… ahí hay un campo que nos interesa mucho. Y claro, esto rompe, de alguna manera, los esquemas universitarios, que son más académicos, más especializados, en los que cuesta un poco esta ruptura de este margen creativo. A nosotros nos interesa ese margen”.

leonardo 2La propuesta
“Creo que es muy importante tener en cuenta la dinámica de que los profesores son escritores en activo. No importa tanto el contenido… la cultura del contenido es una cultura limitada, y la creatividad no está en ese contenido; la creatividad está en la dinámica del trabajo con el alumno, del comentario, de la corrección del texto escrito, de explorar las posibilidades… Los profesores del Laboratorio se implican en profundidad en los trabajos de creación de los alumnos. Referencias a los contenidos siempre hay, existen muchos libros de teoría, de narración, pero hay algo que solamente te lo va a dar alguien concreto, es esa visión creativa de cómo mejorar tu texto, cómo explorar tu texto —y no solo el texto, porque no se trata únicamente del texto bien escrito— sino que es una dinámica pedagógica en la cual el profesor orienta vitalmente al alumno. Es ir conociéndolo y decir ‘tú tienes grandes posibilidades en un campo del que no te estabas dando cuenta, pero que forma parte de ti. Explóralo’. Entonces, se vuelve como una especie de implicación emocional que es muy importante. No todo queda cifrado meramente en la enseñanza filológica o teórica; eso ocupa un porcentaje mínimo. Lo importante es la implicación creativa con el alumno. Y eso genera dinámicas interesantes; eso implica explorar, eso implica hacer un laboratorio, implica un riesgo. Pero justamente, la creatividad surge de eso: del ensayo-error. Y esa es un poco la idea de lo que vamos trabajando. Y eso creo que es lo que marca la diferencia frente a las otras escuelas”.

Experiencias, técnicas, contenidos
“Hay algo que creo que es interesante, matizando el tema de los contenidos. Creo que lo importante en los cursos de escritura y el cambio que se tiene que producir: es entender que hay que dejar atrás los criterios de la literatura desde el sesgo filológico. Están bien, cumplen su papel, pero el punto creativo va a otro sitio. Nosotros no queremos que la persona que quiera empezar a escribir tenga que aprender unas fórmulas o unos contenidos: no se trata de eso. Lo que tiene que producirse es un cambio en la mirada, en la perspectiva. El ensayo, la búsqueda, no es en el papel, es en la mente. Esa mirada es la que tiene que cambiar. Lo que queremos nosotros es que el escritor que quiere empezar, mire las cosas de otra manera. No se trata de leer 20 o 40 libros, o aprenderse 30 o 40 técnicas; se trata de que tenga una mirada arriesgada. Y es una mirada que nos interesa mucho que gire en torno a las propias percepciones. La obra no se resuelve en la mente, sino que se resuelve en la exploración de uno mismo, lo cual no significa hacer autobiografía; implica más bien conocer cómo percibo yo las cosas, cómo miro las cosas. Y eso implica el derecho de leer; uno de los grandes aprendizajes en el momento de escribir es que los alumnos aprendan a leer como escritores. Y eso implica leer desde una manera muy personal, que incluso puede tener errores en la percepción, a lo mejor un académico diría ‘eso es un error’; pues da igual, para el escritor, ese es su punto creativo. Y esto implica sabotear ciertos esquemas; y esta es la idea del Laboratorio: la búsqueda se produce en uno mismo. Obviamente, sin abandonar las partes de rigor, pero necesitamos cambiar esa mirada. Nosotros queremos transmitir una dinámica que sirva después de que acabe el curso”.

Cortar el cordón
“La técnica es una mirada vital que se formalizó. ¿Qué significa? Que si tú quieres encontrar nuevas técnicas, tienes que entender tus miradas. Sino, lo otro es repetición, repetición. Y la cosa es tratar de descubrir; el descubrimiento se produce no por asimilar o memorizar, o conocer otras técnicas; implica el poder mirar la propia técnica de cada uno. Y ahí es interesante cuando el escritor se da cuenta de que está sentado sobre una mina de oro; que no tiene que ir a buscarlo en bibliotecas; él ya está sentado sobre su propia experiencia. Y a partir de eso, ir formalizando su propia técnica. Pero claro, implica una mirada vital. Y eso es un reto; el proceso de escritura no se termina una vez acabado el curso: es un inicio, es una provocación. El escritor terminará escribiendo solo.
Es por eso que siempre decimos que en los periodos de formación, el tiempo ideal es un mínimo de un año continuo; y un máximo de tres. Esa ‘adicción’ a los cursos de escritura es algo sobre lo que nosotros siempre advertimos de entrada. No concebimos que un alumno nuestro siga en los cursos de Laboratorio durante 5 o 6 años. Sería una irresponsabilidad. Hay que lanzarlos; romper el cordón umbilical y lanzarlos”.

En su propia voz

Detrás de la escena cultural – Laboratorio de Escritura – Leonardo Valencia from Gabriela Pedranti on Vimeo.

laboratorio1Gracia y experiencias sociales
Nella Escala ama su barrio de adopción: “Es un barrio que nos encanta. Cuando yo me vine acá, me enamoré del barrio; en Barcelona, es el que más me gusta. Recorrer el ambiente, la atmósfera de las calles, los edificios, esas casitas pequeñas, los lugares… son lugares muy particulares en Gracia. Hay una dinámica muy creativa, muy abierta, y de creación, que es lo que nos interesaba. Por todo esto decidimos establecer el punto en Gracia. Empezamos en un local muy pequeño en la calle Escorial, porque el Laboratorio en principio fue concebido como un espacio reducido, pequeño, para pocos alumnos, que complementaríamos con otras actividades, como los servicios editoriales que ofrecemos, y actividades culturales relacionadas con la literatura y otras artes. Incluso hemos organizado distintos proyectos, con un tono social, para colectivos con discapacidad visual, desde un punto de vista creativo. La experiencia de los talleres de escritura para personas no videntes fue —cómo lo diría— transformadora. Tenían una actitud al inicio y al finalizar el taller, tenían otra, totalmente”.

laboratorio4El libro de los alumnos
Una novedad interesante para los asistentes al Laboratorio es que publicarán su propio libro. Nella comenta que “es algo es muy estimulante para los alumnos y para nosotros también. Surgió a raíz del curso de cuento ilustrado, que publicó su antología. Los alumnos se motivaron tanto, que ya no solo se trataba de participar del curso: crearon una red que continúa, que sigue trabajando, que sigue compartiendo ideas, conocimientos… Entonces, a partir de esto se nos ocurró lo importante que sería recopilar los trabajos de los alumnos, y a la vez, tenerlo nosotros como Laboratorio, como una obra que han hecho los alumnos durante el año. A partir de una selección de cada profesor —y de material que por supuesto, los alumnos están dispuestos a compartir—, haremos esta publicación en formato digital, y también con una versión impresa. Saldrá a principios de 2013”.

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Laboratorio de Escritura
C/ Joan Blanques, 12
08012 Barcelona
laboratoriodeescritura.com

Horario de atención:
Lunes a viernes
9h30 – 14h00 / 17h00 – 20h00
Teléfonos:
93 213 94 89 / 622 822 897

Inscripciones abiertas para cursos que inician en enero de 2013

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